La Isla de los 15

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Las nuevas modificaciones llevadas a cabo por la comisión técnica de la disciplina de Enganches de la Federación Ecuestre Internacional (FEI) siguen haciendo las cosas muy difíciles en la pista de competición. La última batalla ha sido el concurso nacional de Écija, celebrado en el Depósito de Sementales y en la Yeguada Militar (La Isla), que además ha servido a modo de entrenamiento para el Campeonato de España, que tendrá lugar a primeros de octubre en Toledo.

Pues bien, los quince participantes de Écija han comenzado no obstante a abrir la mano en la reprise número ocho, que cuenta con cerca de veinte transiciones entre los trotes. Con este panorama diseñado por la FEI, Suiza quiere subrayar la importancia que para la disciplina debe tener la prueba de doma, que ha pasado de un año a otro a decidir en buena parte los concursos de Enganches.

Limoneras, dos en juego
La modalidad de un solo caballo es probablemente una de las más difíciles de juzgar y de participar. Todas las miradas del Jurado de Campo, que estuvo presidido por Joaquín Medina y Juan González de Chaves y Raquel Benjumeda como vocales, se concentran en un solo caballo, a diferencia del resto de modalidades en las que se valora más el conjunto del carruaje. Isaías Vázquez, el habitual lacayo del ex campeón de España de Troncos Pablo Lavista, volvió a salir a pista para quedarse con la primera plaza de la doma, del maratón y, por tanto, de la general. Con una yegua de sangre trotona que se empleó dignamente en la prueba de doma se garantizó un maratón más o menos desahogado, teniendo en cuenta que el terreno del campo estaba muy pesado, que le tocó correr con unas muy altas temperaturas y que el caballo del francés Roberto Samitier es bastante más resistente que la alazana de Isaías Vázquez. Doce puntos distanciaron a Isaías Vázquez del francés Roberto Samitier tras la prueba de doma, por lo que muy difícil se le tendría que dar el campo a este novel cochero, que además estuvo asistido por Pablo Lavista como lacayo en la prueba de campo.

El trazado de la manejabilidad, diseñado por el vocal nacional de Enganches, José Gayán, era muy comprometido y de hecho no registró un solo recorrido sin falta. Vázquez no pudo mantener el liderazgo en esta última prueba del concurso, que se adjudicó Samitier, que fue más rápido, pero esto no impidió que Isaías Vázquez se llevara el primer trofeo a casa.

Troncos
Una vez más la modalidad de Troncos ha sido la más participativa de la disciplina de concurso completo de Enganches, con ocho participantes en pista. No obstante, hay que resaltar que se notó la ausencia de cocheros como José Manuel Fernández Borrego, el catalán David Moner o Sergio Muñoz, que estaban ya concentrados en el mundial de Salzburgo.

El podio de Troncos en Écija estuvo claramente defendido por Jorge Muñoz, José María Ferrete Nieto e Ignacio García Lorenzo. Si la prueba de doma no estableció una línea clara entre todos los participantes, pues estuvieron muy cerca del podio el cordobés Francisco Javier Vilches, que fue eliminado en el maratón por error de recorrido, el día del campo dejó algo más clara la clasificación final de la competición. La doma acabó con José María Ferrete Nieto en primer lugar, seguido a centésimas por Jorge Muñoz y Francisco Javier Vilches. Sin embargo, una exigente y agotadora prueba de maratón le dio un vuelco a la clasificación de la doma. Los caballos trotones de Ignacio García Lorenzo demostraron al jurado y al público que se crecen en situaciones adversas. Fueron los que mejor aguantaron el pesado terreno que rodeaba los remozados obstáculos de la finca militar La Isla y además los más rápidos dentro de los obstáculos, lo que se tradujo en la menor penalización del concurso. García Lorenzo se adjudicó la prueba de maratón después de ser uno de los dos únicos participantes del concurso que no penalizó en la prueba de paso, muy ajustada y que debía hacerse en un margen de tiempo que sólo pudieron respetar quienes tuvieran un paso amplio, como fue el caso de los trotones de García Lorenzo y de los trotones de Vilches.

La escalada de García Lorenzo fue muy significativa, pues pasó de la sexta plaza de la doma, a la primera del maratón y a la primera de nuevo en una muy apretada manejabilidad. Total: la segunda plaza de la general. La primera de la general se la adjudicó el experimentado Jorge Muñoz Sánchez, que amenazaba a sus adversarios con una segunda plaza tras la doma y una tercera del maratón con los potentes y sobrados caballos holandeses.

La tercera plaza de la general fue para el equipo de José María Gil Silgado, liderado por el cochero José María Ferrete Nieto, que acabó líder en la doma, cuarto en el maratón y tercero en la manejabilidad.

Un baile de cuartas
Las tres cuartas del concurso, Juan Pedro Redondo, Antonio Carrillo y José Barranco, estuvieron paseándose por los cajones del podio durante toda la competición. Antonio Carrillo y José Barranco concretamente tocaron la primera plaza en un par de ocasiones, mientras que Redondo escaló de la tercera a la segunda en otras tantas. La prueba de doma se la adjudicó el campeón de España, José Barranco, seguido en centésimas por el también cordobés Antonio Carrillo y por algo más de un punto por Juan Pedro Redondo. Destacó la ausencia del más laureado de los participantes españoles, Juan Robles, que aún está convaleciente del desprendimiento de retina que sufrió a principios de junio.

Pero las cosas en el maratón cambiaron. La luz comenzó a dejar el testigo a la oscuridad de la noche no sin antes jugar una mala pasada a los cocheros de cuartas. El sol se reflejó en su adiós en el agua de la ría. El crono corría y los caballos de Barranco y de Redondo se negaban a entrar en el charco de plata tan desagradable de mirar para los animales. Al final, un lacayo de Redondo tuvo que echar pie a tierra dos veces, lo que le sumó veinte puntos de penalidad en la general, mientras que Barranco sumó mucho tiempo en este obstáculo.

Carrillo se hizo pues con esta prueba y con la general, pues aunque no realizó la mejor manejabilidad se instaló en la primera plaza con una distancia que ofrecía todas las garantías.

La manejabilidad del concurso de Enganches de Écija ha sido una de las más exigentes de los últimos concursos. No hubo un solo recorrido sin falta sobre los obstáculos pero es que además no hubo tampoco un recorrido en el tiempo permitido. La FEI ha aumentado las velocidades pero es verdad que en Écija era bastante complicado correr. Los cinco primeros obstáculos estaban cerrados en una esquina de la pista, con una serpentina incluida, y para hacer la combinación de un siguiente grupo de obstáculos era preciso correr hasta la siguiente esquina, único tramo que permitía ganar tiempo. El grupo final de conos estaba en el centro de la pista y para finalizar, el 19 estaba dentro de una caja. Correr fue difícil pero el recorrido fue espectacular.

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