Para domar un caballo debes saber cómo piensa

Para domar un caballo debes saber cómo piensa

La equitación es una labor en la que no existe la clave del éxito

Después de llevar meses publicando los principios y la equitación de Arthur Kottas, jinete instructor jefe más joven de la Escuela Española de Equitación de Viena, llega el final. En este artículo, este maestro del gran oficio del entrenamiento, tanto del jinete como del caballo, nos expone las conclusiones de su trabajo, de las que esperamos saques el beneficio oportuno.

CONCLUSIONES DE LA EQUITACIÓN DE KOTTAS

Para concluir estos artículos, extraídos de mi libro, me gustaría recalcar unos puntos clave que he mencionado en la introducción. El principal de éstos es que la doma de forma clásica tiene por objeto mejorar cada aspecto de la existencia del caballo. El caballo domado de forma clásica no solo tiene una buena condición física, fuerza, soltura y obediencia; también disfruta una alta longevidad y una existencia tranquila y feliz que procede del verdadero entendimiento de lo que se requiere de él.

Para que eso sea así, debe ser domado por un jinete que verdaderamente sepa cómo piensa y cómo aprende el caballo, y que –además de lograr compenetración mental con el caballo– tenga la habilidad técnica de estar sentado consistentemente en equilibrio con el caballo y aplicar las ayudas en combinaciones armoniosas, que el caballo pueda comprender y cumplir con voluntad.

Estas habilidades técnicas del jinete únicamente se pueden lograr con mucha reflexión, estudio y práctica. Ignorar un asiento deficiente e intentar conseguir un progreso rápido con métodos rudos e inapropiados nunca dará resultados realmente satisfactorios (y mucho menos clásicos).

Debemos admitir que la equitación es un cometido para el cual no existe una clave del éxito, ya que ningún caballo, ni ningún jinete, es perfecto. No obstante, el hecho que la perfección sea elusiva no significa que no debamos aspirar a ella, siempre intentando mejorar nuestra habilidad técnica y nuestra comprensión del caballo. Esto, efectivamente, es la forma más segura de lograr esos momentos de perfecta armonía con nuestros caballos que, aunque muchas veces transitorios, nos proporcionan la base para crear un auténtico binomio, que sin duda será de beneficio mutuo.

En su libro Principios de Doma Clásica, Kurt Albrecht, un antiguo director de la Escuela Española de Equitación, escribió:

“La mayoría de los casos de resistencia o incluso rebelión abierta del caballo están causados por la característica más humana de todas las características humanas, que es perdonar las debilidades propias y ser intolerante con las debilidades de los demás.”

Tomando en cuenta esta observación, como jinetes seamos siempre cuidadosos y exigentes con el estándar más alto de nosotros mismos, y siempre dispuestos a conceder a nuestros caballos el tiempo, la paciencia y el respeto que merecen.

 

Texto y fotografías: La Equitación de Kottas, libro editado por Grupo Lettera, S. L.

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